Mueren aplastados por una gran piedra dos trabajadores de la pirámide de Giza. Fuentes próximas al faraón Keops indican que las medidas de seguridad siempre han sido impecables y transparentes. Sin embargo, el colectivo de esclavos encabezados por Amam “el cojo” lo niega.
Debido a las prisas por terminar dicha infraestructura las obras seguirán su curso normal hasta nuevo aplastamiento.
