Cerré los ojos y oí el chirriar de la guillotina al caer hacia mi cuello. Al instante la afilada cuchilla me golpeó, la cabeza giró en el aire y cayó. La paja del fondo me pinchaba en la cara, el cesto de mimbre me rodeaba, pero vi por el rabillo del ojo el rayo que cayó sobre el cadalso y fulminó a los guardias que me habían escoltado, al ciudadano verdugo y al implacable ciudadano juez. Hoy, por mano de su hija, envío al populacho mi maldición desde el lado tenebroso.
January 27, 2008
Guillotina
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Lo mejor: la venganza póstuma.
Sugerencia: Duro con ellos.
Comment by Administrator — January 28, 2008 @ 10:25 am