Cerré los ojos y escuché el chirriar de la guillotina hacia mi cuello. Debía permanecer callada, inmóvil. Era parte del ritual. En la plaza todos contenían la respiración, expectantes. Al escuchar de nuevo la voz del mago supe que, como siempre, el truco había funcionado.
January 27, 2008
Ejecución pública
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Lo mejor: El desasosiego que provoca en el lector, ¿era sólo un truco de magia? ¿se salvó el protagonista al final? Un ejemplo estupendo de esa regla del género que dice que el microrrelato vale más por lo que calla que por lo que cuenta.
Sugerencia: No repita este experimento usted solo en casa.
Comment by Administrator — January 28, 2008 @ 10:05 am